Fabula del leon enamorado


Se había enamorado un león de la hija de un labrador y la pidió en matrimonio.

Y no podía el labrador decidirse a dar su hija a tan feroz animal, ni negársela por el temor que el león le inspiraba.

 
Entonces ideó lo siguiente: como el león no dejaba de insistirle, le dijo que le parecía digno para ser esposo de su hija, pero que al menos debería cumplir con la siguiente condición:
 

El leon apresado por el granjero


Entró un león en la cuadra de un granjero, y éste, queriendo cogerlo, cerró la puerta. El león, al ver que no podía salir, empezó a devorar primero a los carneros, y luego a los bueyes.
 
Entonces el granjero, temiendo por su propia vida, abrió la puerta.
 
Se fue el león, y la esposa del labrador, al oírlo quejarse le dijo:


El justo rey leon bueno y la liebre

Había un león que no era irritable, ni cruel, ni violento, sino  cercano y justo como una buena criatura, que llegó a ser el rey.

Bajo su reinado se celebró una reunión general de los animales para disculparse y recibir mutua satisfacción: el lobo dio la paz  al cordero, la pantera al camello, el tigre al ciervo, la zorra a la liebre, etc.