lunes, 29 de octubre de 2012

Fabula de la lampara


Una lámpara empapada y borracha de aceite lanzaba una luz poderosa,  presumiendo de ser más brillante que el sol y la luna. Pero en ese momento sopló una brisa que apagó el candil súbitamente.  

Alguien volvió a encenderla y le dijo:

Alumbra e Ilumina, lámpara, pero mejor callada: el resplandor de los astros nunca se apaga tan fácilmente como el tuyo.

Nunca presumamos de aquello que no nos pertenence.
 

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