cuento del apicultor y las abejas


Un ladrón se introdujo en casa de un apicultor con la suerte de la  ausencia de abejas, así que aprovechó para robar la miel y panales.

Al regresar el apicultor observando vacías las colmenas, se coloco justo al lado para examinar el daño. Pero fue tal su mala suerte,  que el enjambre de abejas volvió de recolectar desde las flores en ese momento.

Las abejas picaron y clavaron sus aguijones sin piedad y el apicultor se puso muy enfermo en los siguientes días. En su lecho pensaba amargamente, tanto cuidado y cariño que les he proporcionado y miran como me han maltratado.

Muchas veces sucede que vemos con desconfianza a nuestros amigos y les hacemos daño, es muy importante reconocerlo y buscar su perdón.
 
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4 comentarios:

  1. esta fabula es muy linda me impacto el corazón cuando dijo:tanto,cuidado y cariño que les proporcionado y miren como me han maltratado









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